8.04.2018

Tan jodida como extraña


Joder tío que te quiero.

Te quiero con el miedo de que leas esto y salgas corriendo. Te quiero con las dudas infinitas de si algún día será  recíproco o se quedará siempre en un amor no correspondido. Te quiero sin siquiera saber si es amor o no, pero está claro que te quiero, no creo ni que tú mismo pudieses dudar de ello aunque no te fíes de nadie, es algo demasiado transparente.

Te quiero de una manera tan jodida como extraña, desde hace mucho tiempo pero a intervalos aunque en el fondo, siempre.

Te quiero porque me hiciste volver a quererme, y odiarme, y quererme de nuevo. Por hacer que te quisiera, te odiara, te llorara, y te quisiera de nuevo.

Porque algo has cambiado desde el primer momento, y tras cuatro años. Lo cuido todo con lupa con miedo de que nada lo estropeé esta vez, aún menos yo misma.

Que te quiero tío,  como para aceptar que esta relación se limita únicamente a follar. Ser consecuente con mis actos y aprender a llevar de la mejor manera posible que busques en otras lo que yo te puedo dar pero que viniendo de mi parece que no necesitas. Acepté tus condiciones porque prefiero tenerte de esta manera a no tenerte en absoluto.

Quizás algún día… no llegue a pasar nada nunca, o quizás estés leyendo esto porque al final pues sí que se derritió la capa de hielo en forma de desconfianza que tenías.

Suena tan patético que anda si leyeses esto algún día me gustaría ver tu cara.

Que te quiero tanto que lo único que me importa es haber dejado en ti un mínimo rastro de mi persona, un mínimo de importancia. Y lo único que me frustra es el hecho de llegar a pensar que ni cariño me tienes aunque creyendo conocerte sé que sí. Ojalá que sí.

1.17.2016

Estoy aquí y te echo de menos. Te echo de menos aquí, allí, allá donde esté.
Ya mi cuerpo empieza a necesitarte, mi cuerpo, mi alma, mi mente y mi corazón me piden a gritos tenerte conmigo. Pero, ¿cómo voy a echar en falta a alguien que nunca ha existido?
Ojalá existieras tú, con tus defectos y tus virtudes. Con tus manías y tus rutinas.
Ojalá existiesen tus besos diarios, tus abrazos de apoyo.
Ojalá hubiesen días de cama, tardes de cine, y noches de fiesta.
Ojalá hubiesen paseos interminables en coche, excursiones, aventuras, experiencias. Pero todas armonizadas por la banda sonora elegida y representada por mí, porque cantaré cada canción de la radio, de los CD´s o del pendrive, no habrá nada que se me resista.
Ojalá existieras para que entendieses mi humor, e incluso mis cambios de humor, porque cuando me coges el punto puedo resultar incluso divertida. Ojalá sea la causante de la mayoría de tus sonrisas.
Tengo claro que me puedo valer por mí misma y salvarme nadando como hasta ahora he hecho y como haré toda mi vida, pero ojalá existieses porque un flotador a veces hace las cosas más llevaderas, y ojalá tu fueses ese flotador.
Ojalá existieras para hacerme entender al fin porque la gente desaparece cuando se enamora, por qué pierden la cabeza, que me des esa dósis de fantasía que le falta a mi realidad, y hagas realidad  todas mis fantasías.
No quiero una relación tóxica, pero ojalá hubiesen peleas, ojalá hubiesen gritos, ojalá hubiesen lágrimas que por primera vez en mi vida estuviesen justificadas, que fuesen provocadas por alguien que valiese la pena, porque las discusiones son las que refuerzan cada buena historia. Y sino, siempre quedará el pretexto de la reconciliación.
Ojalá me arroparás cada noche con tus brazos, para poder apartarte porque me agobias, y después volver a enrollar mis piernas con las tuyas, y quedarme dormida en tus brazos.
Ojalá hubiesen fotos nuestras, fotos de cada momento, porque no hay nada que me guste más que una foto. Bueno sí, un vídeo. Y ojalá mi móvil lleno de vídeos nuestros.
Ojalá existiese tú ropa para poder robártela, para poder comprarte más, para poder llevármela a casa y dormir con tu olor cada noche que no estés a mi lado.
Ojalá existiese tu música, esa que me aprendería de memoria de tanto ponerla cuando estamos juntos.
Ojalá existiesen cosquillas, ojalá existiesen infinitos rounds en los que más te valdría dejarme ganar porque a picada no me gana nadie y te aseguro que saldrías perdiendo.
No pido que ojalá hubiesen celos, porque te garantizo ya que sí que los habrá, es un gran defecto, lo sé, pero ojalá sepas hacer que los apacigüe, y ojalá también los hayan por tu parte (pero tampoco te pases) para poder reírme en tu cara y repetirte que si estoy contigo no tienes de qué preocuparte.
Ojalá hubieran secretos y mentiras, pero sean justificados porque hay una sorpresa detrás. Me encantan las sorpresas, pero solo las pequeñas, las que no me irrite no poder controlarlas, porque odio no tener el control de las cosas. Me encantan los regalos, me encantan las flores, los helados, el chocolate y los globos, llámame materialista, pero ojalá existieras para que esto fuese el menor de mis problemas.
Ojalá existieras para recordarte cada día lo mucho que me encantas, porque si algún día existes ten por seguro que me tienes enamorada, hasta las trancas, incondicionalmente. Porque así soy yo, todo de manera incondicional, un torbellino de emociones que cambian, pero que si se asientan, nadie las moverá.
Ojalá existas algún día para que estás palabras puedan tener sentido, y no quedar en el simple olvido, aunque siendo yo supongo que ya sabrás que es poco probable que eso pase.
Ojalá existieras, ojalá existas algún día.

Ojalá.

10.15.2015

Que cuando miro tus fotos me derrito, pero cuando te veo en persona me fundo directamente.
Que para mi que te metas conmigo es el mayor halago.
Que verte "en línea"me hace suplicar un mensaje tuyo.
Que estás ocupado, pero que suerte tiene quien te ocupa.
Que cuando me hablas, mis neuronas desaparecen de repente.
Que cuando te acercas, me vengo arriba como la espuma.
Que nadie me hace reír como tu lo logras.
Que nadie ha robado nunca tanto tiempo a mis pensamientos como tu.
Ni ha hecho a mi corazón pararse tantas veces.
Que verte a mi lado es el mayor deseo no cumplido.
Que llamar tu atención es mi mayor entretenimiento, y lograrlo el mejor premio.
Que tenerte lejos no se hace difícil hasta que te tengo cerca de nuevo.
Que tener los mismos gustos me divierte tanto como a ti te indigna.
Que ya no sé que hacer contigo.
Solo que contigo todo es más divertido, más estruendoso, más vivo.
Que me vuelves loca, para lo bueno y para lo malo, pero que en mi vida la locura siempre es la mejor opción.
Que eres mi piedra favorita para tropezar, e incluso el mejor error.
Que eres la mayor cagada cometida, pero es que me encanta cagarla, ¿para qué mentir?
Pero ya a estas alturas es hora de poner toda la carne en el asador,sin preocupaciones por el tiempo que tarde, mientras que la pruebes y no la olvides.