Joder
tío que te quiero.
Te
quiero con el miedo de que leas esto y salgas corriendo. Te quiero con las
dudas infinitas de si algún día será
recíproco o se quedará siempre en un amor no correspondido. Te quiero
sin siquiera saber si es amor o no, pero está claro que te quiero, no creo ni
que tú mismo pudieses dudar de ello aunque no te fíes de nadie, es algo
demasiado transparente.
Te
quiero de una manera tan jodida como extraña, desde hace mucho tiempo pero a
intervalos aunque en el fondo, siempre.
Te quiero
porque me hiciste volver a quererme, y odiarme, y quererme de nuevo. Por hacer
que te quisiera, te odiara, te llorara, y te quisiera de nuevo.
Porque
algo has cambiado desde el primer momento, y tras cuatro años. Lo cuido todo
con lupa con miedo de que nada lo estropeé esta vez, aún menos yo misma.
Que te
quiero tío, como para aceptar que esta
relación se limita únicamente a follar. Ser consecuente con mis actos y
aprender a llevar de la mejor manera posible que busques en otras lo que yo te
puedo dar pero que viniendo de mi parece que no necesitas. Acepté tus
condiciones porque prefiero tenerte de esta manera a no tenerte en absoluto.
Quizás
algún día… no llegue a pasar nada nunca, o quizás estés leyendo esto porque al
final pues sí que se derritió la capa de hielo en forma de desconfianza que
tenías.
Suena
tan patético que anda si leyeses esto algún día me gustaría ver tu cara.
Que te
quiero tanto que lo único que me importa es haber dejado en ti un mínimo rastro
de mi persona, un mínimo de importancia. Y lo único que me frustra es el hecho
de llegar a pensar que ni cariño me tienes aunque creyendo conocerte sé que sí.
Ojalá que sí.