Por las tardes de estudio que me hiciste perder pensando cuando fue la ultima vez que te había visto, y cuando sería la próxima en la que te vería.
Por todas las veces que se me viene a la cabeza el instante en que te vi por primera vez, sencillamente se produjo en mi algo que los científicos denominan "amor a primera vista"
Y me encanta recordar esa primera vez, la primera de todas las primeras.
Por las miles de veces que he imaginado un futuro cercano, pero un futuro al fin y al cabo juntos.
Esos besos tan propios de ti, tan suaves y cuidadosos, esos que infundían en mi el miedo de no saber encajarlos bien por mi enorme inexperiencia.
Por hacerte la victima alegando que abusaba de ti, cuando era evidente que la avasallada de la relacion (metaforicamente hablando) empece, segui y termine siendo yo. Esas dos tardes que se me hicieron tan cortas como las noches de verano, pero que me hicieron comprobar en mi propia piel la tranquilidad de ser uno mismo con alguien que te transmite una enorme confianza, como la que teníamos nosotros. Esas dos tardes fui realmente feliz.
Esas ganas incondicionales, casi innaguantables de querer matarte por no darme un voto de confianza.
Por buscar y encontrar mis celos y mis piques.
Por no llegar a darme una autentica segunda oportunidad.
Por no ser empatico y darte cuenta de que tu también la has cagado antes, durante y despues de lo que tuvimos.
Por ser como fue: rápido, impactante, traumatizantemente revolucionario.
Por ser tan bonito, quizás lo mas bonito que he sentido en mi vida. Inolvidable.
O al menos por ser único e inigualable, no hay nada comparable a la primera vez que sientes algo tan alborotador, que llega, arrasa con todo y pone tu mundo patas arriba.
Y esto sin duda fueron muchas primeras veces juntas, y me hubiera gustado que fueran infinitas mas.
Y ahora es doloroso ver que estamos en el punto en el que comenzamos a darnos la espalda de nuevo.
Ojala cambie, ojala volvamos a mirarnos a la cara, a los ojos, al pecho, a la boca, el uno al otro.
Y esto fue increíble, saber que pude rozar metafóricamente ese corazón de dura coraza durante al menos un tiempo, porque así lo creo o así me lo hiciste entender. Y las cosas que se transmiten con los ojos, son el reflejo de lo que el alma siente. O puede que simplemente mi locura me haya hecho sumergirme en esta red de automentiras para no terminar sintiéndome más idiota de lo que ya me siento.
Si al final esos raspones equivalen a volver a tenerte en mi vida, pasaría el mal trago de curarme las heridas una y otra vez con tal de poder seguir teniendo el privilegio de mirarte a los ojos y creer entenderte. Creer que algún dia, quizás, vuelva a rozar esa coraza bajo un sustantivo u otro. Quizás bajo ese al que nosotros denominamos "amigos" Aunque a mi por ahora no me hacen falta sustantivos, solo un sujeto.
Espero en un futuro, volver a valernosla el uno al otro.
-Firma una cría de pelo salvaje